Casi siempre solemos asociar los castillos hinchables a comuniones o a las fiestas de cumpleaños de lo más pequeños: mesas repletas de sándwiches, de snacks y de refrescos, posiblemente un animador o una animadora entreteniéndolos con divertidos juegos y actividades, y muchos niños riendo y brincando sin parar sobre un castillo hinchable… ¿idílico, verdad? Lo es. La felicidad de los que más queremos siempre es una prioridad, y la de nuestros pequeños, más todavía. Pero, ¿y si la idea de contar con este tipo de atracciones no fuese un gran acierto únicamente en estos casos?

Situémonos en el día de tu boda, sin duda uno de los más felices de tu vida, durante el cual esperas ansiosa y desesperadamente que todo salga perfecto. Tras meses de preparativos, de dudas con el restaurante, con el catering, de indecisiones por la tarta, por las flores, de muchos nervios, de la prueba del vestido y del traje, de la lista de invitados, de la peluquería, de la música, de la fiesta, de muchos más nervios…

De repente ha llegado, está ahí. Todos esos meses parece que han desaparecido de un plumazo y, después de una ceremonia preciosa, llega el festín. Eres una vorágine de emociones, un sentimiento de felicidad que difícilmente se puede explicar con palabras. Momento del baile. Momento del brindis. Mucha emoción. Estás rodeado de tus allegados y seres queridos, de tu familia y amigos, todos con una sonrisa de oreja a oreja, con una copa de champán en la mano y un tentempié en la otra, en un paraje (con toda seguridad) precioso… Así que, ¿por qué no poner la guinda al pastel de esa imagen con un castillo hinchable?

La tela de los manteles de las mesas, la disposición de las sillas, el número de camareros, la música que haga que la magia del momento incremente aún más y lo haga todavía más perfecto, la colocación de los invitados, el tamaño de las flores, etc. son detalles sumamente importantes que, en equilibrio y armonía, hacen de nuestra celebración una realmente auténtica y personal; no obstante, no nos olvidemos de uno de los aspectos más importantes de toda fiesta: la diversión. En las festividades cada vez intentamos superarnos más en singularidad y, ¿qué puede haber más original que un castillo hinchable? Poder inmortalizar a tus parientes de todas las edades, saltando descalzos, para tener un recuerdo inolvidable.

 

Desde hace un tiempo esta idea ya no parece tan descabellada y muchos son los que deciden aportar un momento de sorpresa a sus invitados con un castillo hinchable en el banquete. No solo los más pequeños lo van a disfrutar hasta el final, los mayores también lo harán. Una pequeña empresa de Reino Unido, A Wedding Wonderland, decidió poner a disposición de sus clientes el alquiler de castillos hinchables para diferentes celebraciones, y cómo iba a faltar un momento tan único y especial como una boda. El éxito ha sido tal, que nosotros tampoco podíamos dejar pasar la oportunidad de favorecer esta «alocada» idea que le dé un toque único y exclusivo a tu enlace.

Existen diferentes opciones en función del estilo de la boda y del presupuesto disponible. Castillos de colores más sobrios, con cortinas para darle un toque más espectacular o incluso totalmente multicolores. También podemos encontrarlos por supuesto de diferentes tamaños, más grandes o más pequeños dependiendo del espacio del que dispongas. Lo más importante de todo es que encaje a la perfección, como un pieza más del puzzle, y que contribuya a crear un momento tan especial y divertido que ninguno de los invitados lo pueda olvidar.

En Aza Animaciones llevamos casi 20 años organizando infinidad de eventos para particulares, pero también para empresas u organismos. Diseñamos y construimos atracciones para ferias y castillos hinchables de forma totalmente personalizada. Asesoramos sobre dudas que pueden asaltar en un momento determinado y que necesitan la opinión de un profesional. Gestionamos actividades, tanto para adultos como para niños, a precios irresistibles. Ofrecemos calidad, rapidez y actualidad. Somos una empresa que apuesta por mantenerse siempre al día y por la innovación, y prueba de ello son también nuestros simuladores de realidad virtual, aptos para todos los públicos. Pero, por supuesto, siempre velando en primer lugar por la seguridad y, en segundo lugar, por la satisfacción de nuestros clientes.